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Comportamiento y educación

Por qué mi perro come hierba (y otros hábitos raros explicados)

Come hierba, se lame las patas, da vueltas antes de tumbarse, duerme patas arriba o ladea la cabeza cuando le hablas. Te explicamos qué hay detrás de cada hábito raro y cuándo conviene ir al veterinario.

Mira Qué Guau!6 min de lecturaWhatsAppX

En resumen: La mayoría de los perros come hierba de vez en cuando y, en contra de lo que se piensa, casi nunca es porque estén enfermos: lo hacen por gusto, por aburrimiento o por puro instinto. Lo mismo pasa con muchos de sus hábitos más extraños, que tienen una explicación bastante lógica. Lo importante es saber cuáles son normales y cuáles, si cambian de golpe o se vuelven obsesivos, merecen una visita al

La mayoría de los perros come hierba de vez en cuando y, en contra de lo que se piensa, casi nunca es porque estén enfermos: lo hacen por gusto, por aburrimiento o por puro instinto. Lo mismo pasa con muchos de sus hábitos más extraños, que tienen una explicación bastante lógica. Lo importante es saber cuáles son normales y cuáles, si cambian de golpe o se vuelven obsesivos, merecen una visita al veterinario.

Comer hierba

Es uno de los comportamientos más comentados y menos preocupantes. Las explicaciones más aceptadas:

  • Le gusta. La hierba tierna de primavera tiene un sabor y una textura que a muchos perros les encanta, igual que a nosotros nos gusta picar algo.
  • Fibra y herencia. Los cánidos salvajes ingieren vegetales con frecuencia; la hierba aporta fibra y puede ayudar al tránsito.
  • Aburrimiento o costumbre durante el paseo, sobre todo si no tiene mucho más que hacer.
  • Malestar digestivo, en algunos casos. Algunos perros la comen con ansia, a tirones, y vomitan después. Si esto ocurre de forma puntual no pasa nada; si se repite a menudo, hay que mirar el estómago.

Cuándo preocuparse: si come hierba de forma compulsiva, si vomita casi siempre después, si además tiene diarrea, pérdida de apetito o está apático. Y cuidado con zonas tratadas con herbicidas o pesticidas y con plantas ornamentales de parques, algunas tóxicas.

Lamerse las patas

Un lametón de aseo es normal. El problema es cuando se convierte en un hábito constante que deja el pelo manchado de color óxido (por la saliva) o la piel roja y sin pelo.

Causas habituales:

  • Alergias ambientales o alimentarias, la causa más frecuente del picor en patas.
  • Algo clavado entre las almohadillas: una espiga, una piedrecita, un cristal.
  • Almohadillas agrietadas por el calor del asfalto, el frío o la sal.
  • Dolor articular: a veces lamen la zona que les duele, como una muñeca o un codo.
  • Ansiedad o aburrimiento, cuando el lamido se convierte en una forma de calmarse.

Revisa las patas con calma: separa los dedos, mira entre las almohadillas y huele (un olor fuerte suele indicar infección por hongos o bacterias). Si no encuentras nada y sigue, toca veterinario, porque el picor crónico no se arregla solo.

Dar vueltas antes de tumbarse y dormir patas arriba

Si tu perro duerme panza al aire, con las patas colgando, es una excelente noticia: significa que se siente completamente seguro. La tripa es su zona más vulnerable y solo la expone cuando no percibe ninguna amenaza. Además, la postura ayuda a disipar calor, porque el pelo de la barriga es más fino.

Lo de dar vueltas antes de acostarse es pura herencia. Sus antepasados pisaban la hierba alta para aplanarla, ahuyentar bichos y comprobar que el sitio era seguro antes de acostarse. Tu perro lo hace sobre un cojín de 80 euros, pero el programa sigue instalado. También les sirve para orientarse y colocarse en la postura más cómoda.

Solo debes prestar atención si da muchas más vueltas que de costumbre, le cuesta tumbarse o se levanta y vuelve a intentarlo varias veces: puede ser señal de dolor en caderas, columna o articulaciones, sobre todo en perros mayores.

Comer caca (coprofagia)

Es desagradable, pero más común de lo que parece, sobre todo en cachorros y en perros que viven en grupo. Posibles motivos:

  • Exploración en cachorros, que lo prueban todo y a veces lo repiten porque les llama la atención.
  • Imitación de la madre, que limpia a sus crías comiéndose sus heces.
  • Déficit nutricional o digestivo: dietas de baja calidad o problemas para absorber nutrientes hacen que las heces sigan oliendo a comida.
  • Hambre o ansiedad.
  • Llamar la atención: si cada vez que lo hace montas un escándalo, el perro aprende que funciona.

Qué hacer: recoge rápido, mantén el jardín o el patio limpio, revisa la dieta con el veterinario y no castigues. Si solo come heces de otros animales (gato, caballo, oveja) es aún más normal, porque les saben a comida casi sin digerir, pero conviene desparasitar con regularidad.

Perseguirse la cola

En cachorros es un juego que descubren por casualidad y repiten porque es divertido. En adultos puede ser un desahogo puntual de energía. Lo que no es normal es que lo haga a diario, durante minutos, sin poder parar: ahí hablamos de un comportamiento compulsivo, más frecuente en algunas razas, o de un problema físico (picor en la base de la cola, glándulas anales, parásitos o dolor). Si se muerde la cola hasta hacerse heridas, al veterinario sin dudar.

Ladear la cabeza cuando le hablas

Ese gesto que nos derrite tiene varias explicaciones y probablemente todas son ciertas a la vez:

  • Mejora la escucha: al mover la cabeza localiza mejor de dónde viene un sonido y capta matices de tu voz.
  • Mejora la visión: en perros de hocico largo, inclinar la cabeza aparta el morro del campo visual y ve mejor tu cara.
  • Refuerzo: cada vez que lo hace, le hablas más dulce o le das algo. Aprende rápido.

Solo es motivo de consulta si la cabeza se queda permanentemente inclinada, si pierde el equilibrio o camina en círculos: puede ser una otitis interna o un problema vestibular.

Tabla rápida: ¿normal o veterinario?

Hábito Normal cuando… Consulta cuando…
Comer hierba Es ocasional y no vomita Es compulsivo, vomita siempre o hay otros síntomas
Lamerse las patas Es un aseo breve Pelo teñido, piel roja, cojera, olor fuerte
Vueltas antes de tumbarse Dos o tres vueltas y se acuesta Le cuesta tumbarse o lo intenta varias veces
Comer caca Cachorro que explora, de forma puntual Adulto que lo hace a diario, pierde peso o tiene diarrea
Perseguirse la cola Juego breve Minutos sin parar, se hace heridas
Ladear la cabeza Al oír sonidos nuevos Cabeza siempre inclinada, pierde el equilibrio
Dormir patas arriba Siempre Nunca, es señal de confianza

Si a tu perro le ha dado por hacer algo nuevo y raro de un día para otro, piensa primero en lo que ha cambiado en casa y en su cuerpo. Muchos "hábitos raros" repentinos son, en realidad, la forma que tiene de decirte que algo le molesta.

Preguntas frecuentes

¿Comer hierba significa que mi perro está enfermo?

Normalmente no; la mayoría lo hace por gusto o por costumbre. Solo es señal de alarma si lo hace con ansia, vomita casi siempre después o presenta otros síntomas digestivos.

¿Cómo evito que mi perro coma caca en el paseo?

Trabaja la orden "deja" con premios, llévalo con correa en las zonas problemáticas y recompénsale cuando pase de largo. Descarta con el veterinario que haya una causa nutricional o parásitos.

¿Por qué mi perro se lame las patas solo por la noche?

Por la noche hay menos distracciones y el picor se nota más; también puede ser una forma de relajarse antes de dormir. Si deja el pelo manchado o la piel irritada, conviene descartar alergias.

¿Es malo que mi perro se persiga la cola?

Si es un juego de unos segundos, no. Si lo hace a diario durante minutos, no puede parar o se muerde hasta hacerse heridas, hay que buscar la causa con un veterinario o un etólogo.

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