Mi perro cojea: por qué pasa, qué mirar en casa y cuándo ir al veterinario
Si tu perro cojea, revisa primero almohadillas, uñas y dedos: muchas veces es una herida, una espiga o una uña rota. Si no apoya la pata, está hinchada o le duele mucho, veterinario. Causas por pata trasera y delantera, cojera tras descansar y qué no darle nunca.

En resumen: Si tu perro cojea, lo primero es revisar la pata con calma: almohadillas, espacios entre los dedos y uñas. Una buena parte de las cojeras se deben a algo que se ve, como una herida, una espiga clavada, una uña rota o una piedrecita. Si no encuentras nada y la cojera es leve, unos días de reposo pueden bastar, pero si no apoya la pata, está hinchada, le duele mucho al tocarla o la cojera no mejora
Si tu perro cojea, lo primero es revisar la pata con calma: almohadillas, espacios entre los dedos y uñas. Una buena parte de las cojeras se deben a algo que se ve, como una herida, una espiga clavada, una uña rota o una piedrecita. Si no encuentras nada y la cojera es leve, unos días de reposo pueden bastar, pero si no apoya la pata, está hinchada, le duele mucho al tocarla o la cojera no mejora en dos o tres días, tiene que verlo el veterinario. Y nunca le des analgésicos de personas.
Qué mirar en casa, paso a paso
Busca un sitio con buena luz y, si hace falta, pide ayuda a alguien para que lo sujete con cariño. Un perro con dolor puede intentar morder aunque sea el más bueno del mundo.
- Observa cómo anda: ¿qué pata no apoya bien? Al trotar, el perro suele levantar la cabeza cuando apoya la pata delantera dolorida y bajar la cadera cuando es una trasera.
- Almohadillas: cortes, grietas, quemaduras por asfalto caliente, ampollas, cuerpos clavados (cristales, espinas).
- Entre los dedos: es el sitio favorito de las espigas. Busca bultos, enrojecimiento o que se lama esa zona sin parar.
- Uñas: una uña rota, arrancada o demasiado larga duele mucho. Repasa cómo cortar las uñas a un perro si están largas.
- Palpa la pata de abajo arriba, comparando con la otra: zonas calientes, hinchadas o que le duelen.
- Mira las articulaciones al doblarlas con suavidad, sin forzar.
Si encuentras una herida pequeña, límpiala con suero fisiológico y vigila. Una espiga que no sale entera, una herida profunda o un cuerpo clavado son cosa del veterinario.
Cojea de repente
Cuando la cojera aparece de golpe, durante o justo después de un paseo o un juego, las causas más habituales son:
- Heridas o cuerpos extraños en la almohadilla.
- Uña rota o arrancada.
- Picaduras de insectos, que pueden hinchar la pata.
- Esguinces o golpes por un mal salto, un resbalón o una carrera.
- Rotura de ligamento cruzado (en la pata trasera), a menudo tras un giro brusco.
- Fracturas tras un atropello, una caída o un golpe fuerte.
Si la cojera es repentina y fuerte, o el perro no apoya nada la pata, no esperes.
Cojea de la pata trasera
Además de lo anterior, en las patas traseras son frecuentes:
- Ligamento cruzado: es una de las causas más habituales de cojera trasera en perros medianos y grandes, sobre todo con sobrepeso. El perro puede apoyar poco la pata, sentarse con ella estirada hacia un lado o mejorar algo y volver a empeorar.
- Luxación de rótula: típica de razas pequeñas. El perro da unos pasos a la pata coja, con la pata recogida, y luego vuelve a andar normal como si nada.
- Displasia de cadera: cojera, dificultad para levantarse, subir escaleras o saltar, y paso "de conejo" con las dos patas traseras a la vez. Tienes más información en displasia de cadera en perros.
- Problemas de columna: si además arrastra las patas, se tambalea o le duele la espalda, es urgente.
Cojea de la pata delantera
En las patas delanteras también aparecen heridas, uñas y espigas, y además:
- Displasia de codo o problemas de crecimiento en perros jóvenes de razas grandes.
- Lesiones de hombro por sobreesfuerzo o saltos repetidos (lanzar la pelota sin parar, frenazos bruscos).
- Problemas cervicales: un perro que cojea de una mano y además no quiere bajar la cabeza o se queja al moverla necesita revisión.
Cojea sin quejarse o después de descansar
Que no llore no significa que no le duela: los perros disimulan bastante el dolor. Una cojera leve que no le impide jugar también merece atención si dura más de unos días.
Cuando cojea después de dormir o de estar un rato tumbado y la cojera mejora a medida que camina y se calienta, piensa en artrosis, sobre todo en perros mayores, grandes o con sobrepeso. Otras señales:
- Le cuesta levantarse o tumbarse.
- Ya no salta al sofá o al coche, o se lo piensa mucho.
- Sube peor las escaleras.
- Pasea más despacio o se para antes.
La artrosis no se cura, pero sí se puede mejorar mucho su calidad de vida con control del peso, ejercicio adaptado y el tratamiento que pauta el veterinario. Paseos regulares y moderados suelen sentarle mejor que grandes palizas el fin de semana; en cuánto ejercicio necesita tu perro lo explicamos según edad y tipo de perro.
Qué no hacer y cuándo ir al veterinario
- No le des analgésicos ni antiinflamatorios de personas. Algunos de uso muy común en casa son tóxicos para los perros incluso en cantidades pequeñas y pueden causar úlceras o daño renal o hepático.
- No le obligues a caminar ni a hacer ejercicio para "ver si se le pasa".
- No tires de la pata para "colocarla".
Mientras esperas la cita, reposo: paseos cortos con correa solo para hacer sus necesidades, sin saltos, escaleras ni carreras.
Ve al veterinario si:
- No apoya la pata o la lleva colgando.
- Hinchazón, deformidad o una zona muy caliente.
- Dolor fuerte: se queja, gruñe o intenta morder al tocarle.
- Herida profunda, que sangra mucho o con algo clavado.
- Tras un golpe fuerte, caída o atropello, aunque parezca bien.
- Arrastra las patas, se tambalea o le falla la parte trasera: urgencia.
- La cojera leve no mejora en dos o tres días o va y viene.
- Se acompaña de fiebre, decaimiento o falta de apetito (repasa las señales de que tu perro está enfermo).
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si mi perro cojea pero no se queja?
Revisa almohadillas, dedos y uñas, y déjale unos días de reposo con paseos cortos. Si no mejora en dos o tres días o la cojera va y viene, consulta con tu veterinario, porque los perros disimulan el dolor.
¿Por qué mi perro cojea después de dormir?
Una cojera que aparece al levantarse y mejora al caminar es típica de la artrosis, sobre todo en perros mayores o con sobrepeso. Conviene que lo valore el veterinario para aliviar las molestias.
¿Puedo darle a mi perro un analgésico de los que tengo en casa?
No. Muchos analgésicos y antiinflamatorios de personas son tóxicos para los perros. El tratamiento para el dolor siempre lo debe pautar el veterinario.
¿Cuánto tiempo puede cojear un perro antes de llevarlo al veterinario?
Si la cojera es leve y el perro está bien, puedes esperar dos o tres días con reposo. Si no apoya la pata, está hinchada o le duele mucho, ve ese mismo día.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de tu veterinario. Ante cualquier señal de alarma, consúltale.
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